Uno piensa que lo realmente complicado en cualquier escalada es llegar a la cima, hoy puedo asegurar que no, que resulta mucho más doloroso llegar y sentir que la ascensión no era en realidad lo que querías, que habías luchado contra viento y marea creyendo que cuando clavases la bandera te sentirías feliz, que todo habría merecido la pena y vaya, resulta que no.

Uno se engaña a sí mismo demasiadas veces en la vida, y piensa que vivirá mil años, que habrá tiempo más que suficiente para enmendar ciertos errores, que el inconformismo es para los rebeldes sin causa y que en cada estación pasan al menos cinco trenes de esos que la mayoría asegura, circulan una vez en la vida.

e3e76fc7bec47c2095e20c6eed4a387f

Hace poco leía una frase que me reconfortaba con mi lado agridulce y perezoso, decía algo así como que el éxito es ir de fracaso en fracaso sin desesperarse. Y oigan, que tal vez la vida vaya de eso, de levantarse una y otra vez, de saber aprovechar los momentos y no frustrarse cuando las cosas no hayan salido según lo deseado, también entender que muchas personas vienen con fecha de caducidad, y que eso en sí no constituye una tragedia.
Comprender que de cada una aprendemos la lección que tenía guardada  para nosotros antes de formar parte de nuestra vida y camino. Abrir la mano cuando llegue el momento, desear suerte, agradecer, y dejar ir.
Ojalá fuese así de fácil ¿verdad?.

tumblr_msrj70sS7t1shc4q4o1_500

La cosa va de cambios y para una Tauro eso siempre es desquiciante y pelín neurótico. Ay de nosotros toritos de mi corazón, signos de tierra, me da igual si húmeda o árida, pero ávidos de pisar en firme, de saber que nada se tambalea bajo nuestros pies. Tan acostumbrados a que nuestro realismo pasee con el pragmatismo los martes por la tarde, y  resulta que nos encontramos de repente, y a cierta edad, que  no es ni pronto ni tarde, ni lejos ni cerca, ni con este frío ni con aquel calor que, tenemos que empezar de nuevo, y ay señor, qué vértigo, qué mareo, qué de todo.
Pero somos valientes y sabemos que ocurra lo que ocurra, tendremos que seguir caminando.
Mi abuelo que fue un gran tipo y un mejor hombre, solía decir que lo que realmente dignifica a un hombre después de caer es que sepa levantarse con una sonrisa, y miren, me gusta bastante el concepto, qué quieren que les diga, se trataba de mi abuelo, un hombre práctico y poco dado a la literatura, pero capaz de dejarte con la boca abierta por cosas como ésta.

10914379_764176860304460_1334806011_n

Me hallo en un momento de mi vida en el que los últimos pasos dados por el viejo camino se unen con los primeros del nuevo, y de verdad que no es sencillo de gestionar emocionalmente. Sin contar con que mi hijo tendría que haber nacido en unos días, sin pensar en unos padres que no siempre están a la altura de las circunstancias y dolor, sin detenerme a odiar a todos los obstáculos que intentan hacerme caer, sin mirar hacia otro lado y dejando que los pies sigan a un corazón cansado ya de tanta gilipollez.
Prometo que sonrío más de lo que lloro.
Prometo que consigo ver el lado bueno de las cosas.
Prometo que sigo alucinando con las puestas de sol.
Prometo que no me paso con el vino.
Prometo que al final le encontraré la gracia a las patatas bravas y al sifón.
Prometo que intentaré temer menos y amar más.

Podría no haber escrito este post, podría haber cerrado la boca impidiendo así el paso de todos estos alborotados pensamientos, pero a estas alturas ya saben que yo soy así. Además, últimamente me han aconsejado escribir todo aquello que se me quede atascado, así que qué caray pensé, para eso tengo yo un blog, lo demás viene rodado.
En fin, disfruten de la vida y sus pequeños momentos, ya saben que además de ser los mejores, son todos suyos.